Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

***Las cartas de Amor***


 
 
 img231/3727/psyches0qn.jpg

CARTAS DE AMOR DEL PROFETA

KHALIL GIBRAN

(DEDICATORIA)

Tu presencia me impresionó desde la primera vez que te vi; fue en una exposición de mis dibujos, en la galería del señor Day. Llevabas una gargantilla de plata y te aproximaste a mí. “¿ Podría exponer alguno de sus cuadros en la escuela donde doy clases?”, me preguntaste.
Acepté y, a medida que conversábamos, fue aumentando mi bienestar. La primera vez que te visité percibí en la atmósfera de tu casa, en los libros y la decoración, una profunda identificación conmigo. Me gustó la conversación que mantuvimos, la sutil habilidad con que me obligaste a hablar de mí mismo.
Me hiciste muchas preguntas y en algunos momentos incluso me sentí molesto, pero, gracias a tu sensibilidad y perspicacia, terminaste sonsacándome cuanto querías saber.
Los demás me encuentran interesante. Les gusta oírme hablar porque soy diferente. Sin embargo me ven como una diversión que olvidarán pronto, en cuanto aparezca otra curiosidad. Tú, en cambio, hiciste aflorar lo más profundo en mí, sentimientos que raramente comparto con nadie. Eso fue y continúa siendo magnífico.
Nos hicimos amigos. Un día me preguntaste si necesitaba dinero para ir a París. Hasta aquella fecha, siempre había rehusado tal tipo de ayuda; pero tú me dijiste una cosa sobre el dinero que nunca olvidaré: es impersonal, no pertenece a nadie, sólo pasa por nuestras manos; no es una posesión, aunque sí una responsabilidad, puesto que debemos darle un destino justo.
Fui a París, siempre llevando conmigo tu imagen, tu fe y tu ternura. Allí me di cuenta de que, en vez de limitarme a contemplar la ciudad, estaba observándome a mí mismo y viendo hasta que punto nuestra relación comenzaba a influir en mi vida cotidiana. Incluso estando lejos, tu presencia me acompañaba por calles, plazas y cafés. Cuando regresé volví a encontrar la misma dulce criatura que conociera.






Entonces te pedí que te casaras conmigo. A partir de ese día, comenzaste a herirme.
Y continuaste hiriéndome. Yo sufría pero, cada vez que nos encontrábamos ( en aquella época, la gente se veía dos veces por semana), decías : “ Khalil, creo que el pasado miércoles-o jueves, o viernes, o el día que hubiese sido- te hice daño.” Y añadías: “ Perdón, fue sin querer.”
Entonces te transformabas en la criatura más dulce del mundo y yo me decía: “ Ésta es la Mary que yo amo.” Sin embargo, incluso antes de que el encuentro acabara, pronunciabas otra frase despiadada.
Nada de cuanto yo pudiese decir o hacer era capaz de impedirlo; la agresión llegaba y yo me sentía morir.
Volvía a mi casa y reflexionaba: “ Si acepto el sol, la luz y el arco iris, también debo aceptar el trueno, la tempestad y el rayo.” Lo intentaba, pero me daba cuenta de que algunas cosas importantes estaban muriendo en mi interior.
Entonces, una noche en que volvíamos de Gonfarone, me confesaste que el hecho de haberme dado dinero para el viaje había creado una gran distancia entre nosotros.
Cuando llegué a casa, decidí conseguir aquel dinero y devolvértelo. Pedí prestado y fui a tu domicilio, pero habías salido de viaje a Boston. De regreso a mi habitación, una linda carta tuya me esperaba; de nuevo lovidé las palabras agresivas.
Otro problema nos aguardaba. Mientras estaba conversando contigo en tu apartamento, llegó tu hermano.
Advertí que mi presencia no le gustaba y comencé a sentirme incomodo, dos días después tú aún seguías triste por aquel incidente. Presentí que tu hermano me consideraba un extranjero sin escrúpulos, interesado en obtener ventajas materiales y sociales de ese tipo de relación.
Aquello casi me aniquiló, pero de nuevo volvimos a encontrarnos y tu encanto me devolvió la creencia de que el desagradable episodio con tu hermano sólo había sido una pesadilla. No obstante, algo cambió en mi corazón; mi alma no podía resistir siempre tus constantes ofensas. Necesitaba protegerme y me dije que cualquier relación más íntima contigo era imposible.
Claro que la estrategia no funcionó, ni siquiera cuando te conté lo que ocurría. Sin embargo, a partir de aquel momento nunca más me hiciste daño.

Con todo esto sólo quiero transmitirte cómo viví los primeros años de nuestra relación. Las cosas profundas no han cambiado: el sentimiento y la pasión del primer encuentro, todo eso permanece y seguirá igual para siempre. Te amaré toda la eternidad, como ya te amaba mucho antes de verte por primera vez; a esto lo llamo Destino.
Nada nos separará; ni tú ni yo podemos cambiar esta relación. Quiero que recuerdes, hasta el fin de tus día, que eres la persona más importante de mi mundo.
Aunque te casaras siete veces con siete hombres distintos, todo permanecería igual en mi corazón.

Hoy también yo entiendo que nuestro matrimonio era imposible. Nos habría destruido a los dos. Nuestra vida en común siguió otro camino, por eso nos salvamos. Tú me ayudaste a descubrir mi propio ser y mi trabajo.
Pienso que yo hice lo mismo por ti y agradezco al Cielo nuestra relación.

De "Cartas de amor del profeta" Adaptación de Paulo Coelho


topindex2.gif


signbot.gif

mail.gif

home.gif

PD:Esto que leen,no corresponde al propósito para el cuál fue creado éste Webblog.Es una mera prueba,para otro Webblog que estoy haciendo y al cual quedan todos invitados.Si te gustan éste tipo de cosas,y las estás buscando,si tambíen buscas:Fondos,Texturas,Gifts,Glitters,Galerías de Imágenes de todo tipo,Wallpapers,Cuentos cortos y Reflexiones,Poemas,Canciones,Editores Gráficos Gratuitos etc.Entonces estás invitado a visitar mi otro Webblog.Pincha en el nombre:

mi-banner-dibujando-en-el-viento.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 


MeneameMeneame | del.icio.us

No hay Comentarios »

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

  • FONDOS DE FANTASIA y 3D PARA MOVILES
  • Búsqueda personalizada